La cocina es el laboratorio más cercano que tienes en casa. Hay agua, hay frío, hay alimentos que cambian de forma y de textura, y casi siempre hay un adulto cerca. No hace falta comprar ningún kit de ciencias: una bandeja de hielo, un par de huevos y un poco de harina bastan para toda una tarde de adivinar y comprobar.
Este artículo propone tres experimentos con hielo, huevos y harina, adecuados para niños de unos 4 a 10 años. Todos siguen la misma pauta: tu hijo adivina primero, lo hacéis juntos, observáis con atención y después intentáis explicarlo.
Antes de empezar: quién hace qué
Ninguno de estos experimentos necesita la cocina encendida, un cuchillo ni productos químicos. Aun así, hay tareas que es mejor que hagas tú:
- Lo haces tú: cocer un huevo con antelación (tu hijo no tiene por qué estar junto a los fuegos), preparar el agua tibia para el experimento de la levadura y comprobar con la mano que solo está tibia, y secar lo que se derrame en el suelo.
- Lo hace tu hijo: adivinar, colocar el material, echar la sal, remover, hacer girar los huevos, vigilar el reloj y anotar los resultados.
- Lo recordáis todos: nada de lo que se use en los experimentos se come, y hay que lavarse las manos después de tocar huevo crudo.
Prepara una hoja con tres columnas: "Mi apuesta", "Qué pasó", "¿Por qué?". Si tu hijo todavía no sabe escribir, puede dibujar o marcar con una cruz, y tú apuntas lo que te dice.
Experimento 1: ¿dónde se derrite antes un cubito de hielo?
Toma cinco cubitos de hielo del mismo tamaño y pon cada uno en un platito. Coloca los platitos en sitios distintos y pregunta: "¿Cuál se derretirá primero?"
| Dónde está el cubito | Mi apuesta (en qué orden) | Derretido del todo a los |
|---|---|---|
| Sobre la encimera de la cocina | ||
| En un alféizar donde da el sol | ||
| En la nevera (no en el congelador) | ||
| Sobre la encimera, con una pizca de sal | ||
| En un vaso de agua |
Cada diez minutos, más o menos, haced juntos una ronda. A los más pequeños les basta con decir si cada cubito sigue "grande", está "más pequeño" o "ya no está"; los mayores pueden anotar la hora.
Algunas preguntas interesantes al mirar los resultados:
- El cubito que está al sol suele derretirse antes que el que está a la sombra. ¿Por qué un sitio soleado estará más caliente?
- El cubito con sal suele derretirse antes que uno sin sal. En los lugares fríos, por eso se echa sal en las carreteras heladas.
- ¿Adónde fue el agua del hielo? Viértela en la cubitera y vuelve a meterla en el congelador: mañana habrá cubitos nuevos.
El truco del hilo: coloca un trozo de hilo sobre un cubito de hielo, echa un poco de sal justo donde está el hilo, espera más o menos un minuto y levanta los extremos del hilo. A menudo el cubito sube con él. La sal derrite un poco la superficie del hielo y luego el agua vuelve a congelarse y se agarra al hilo.
Experimento 2: ¿cuál es el huevo crudo y cuál el cocido?
Cuece un huevo con antelación y déjalo enfriar del todo. Ponlo junto a un huevo crudo del mismo tamaño, sin decirle a tu hijo cuál es cuál. Pregunta: "Sin romperlos, ¿cómo podríamos averiguarlo?"
Coloca cada huevo tumbado sobre un plato llano, o sobre una mesa con un paño de cocina, y hazlo girar con suavidad como si fuera una peonza:
- El huevo cocido suele girar con regularidad y durante mucho tiempo, como una peonza.
- El huevo crudo gira despacio, se tambalea y se para pronto.
- Prueba también esto: mientras un huevo gira, tócalo con un dedo para pararlo y suéltalo enseguida. El huevo crudo suele volver a girar solo; el cocido se queda quieto.
Cómo explicárselo a un niño: el interior de un huevo cocido es sólido, así que el huevo entero gira a la vez. El interior de un huevo crudo es líquido; la cáscara gira, pero el líquido se agita por dentro y la frena. Cuando detienes la cáscara, el líquido sigue dando vueltas y vuelve a arrastrarla.
Es un buen momento para preguntar por el cambio: un huevo crudo puede convertirse en un huevo cocido, pero ¿puede un huevo cocido volver a ser crudo?
Experimento 3: la levadura, la masa que sube y un globo que se infla solo
La levadura que se usa para hacer pan está formada por seres vivos diminutos. Si tienen agua tibia y un poco de azúcar, "se comen" el azúcar y sueltan burbujas de gas. Este experimento permite a tu hijo ver ese gas en acción.
- Prepara agua tibia y pruébala en la muñeca: debe sentirse agradablemente tibia, no caliente.
- Tu hijo echa en una botella de plástico pequeña: media taza de agua tibia, una cucharada de azúcar y un sobrecito de levadura seca. Se agita con suavidad.
- Estira un globo sin inflar sobre la boca de la botella.
- Primero, a adivinar: ¿qué le pasará al globo? Después, a esperar y a mirar cada quince minutos.
Lo normal es que, al cabo de media hora o una hora, el globo se ponga de pie y se vaya llenando poco a poco. Prepara una botella idéntica con agua fría, o sin azúcar, para que tu hijo compare: ¿cuál se llena más rápido? Cada botella se diferencia en una sola cosa, y así es como se descubre qué es lo que marca la diferencia.
Para ver subir una masa de verdad, mezcla dos bolitas de harina y agua, una con levadura y otra sin ella. Ponedlas una al lado de la otra, marcad su tamaño inicial con dos trozos de cuerda y volved a mirar una hora después.
Cambios que se pueden deshacer y cambios que no
Juntos, los tres experimentos muestran dos tipos de cambio. Ordenadlos en una tabla con tu hijo:
| Cambio | ¿Se puede deshacer? |
|---|---|
| El hielo se derrite y se convierte en agua | Sí: si vuelve al congelador, se hace hielo otra vez |
| El huevo crudo se convierte en huevo cocido | No |
| La harina y el agua se convierten en masa | Difícil: la harina mojada nunca vuelve a ser polvo seco |
| El pan se hornea | No |
Después, retaos a encontrar más ejemplos en la cocina: el chocolate que se derrite, el yogur, las galletas horneadas, un terrón de azúcar que se disuelve en el té. Cuando tu hijo empiece a preguntar "¿se puede volver atrás?" por su cuenta, estará pensando como un científico.
En Dologi, el rompecabezas "Pasa el agua justa" propone a los niños trasvasar agua entre jarras hasta que una contenga exactamente la cantidad pedida, una forma de pensar sobre el agua y el volumen muy cercana a la de medir en la cocina.
En resumen
- En la cocina ya tienes lo necesario para muchos experimentos: hielo, huevos, harina, levadura, sal.
- Mantened la rutina de adivinar, hacer, observar con atención y explicar, y anotadlo en una tabla sencilla de tres columnas.
- Tú te ocupas del huevo cocido y del agua tibia; tu hijo, de adivinar, remover, hacer girar y anotar.
- Terminad con "¿se puede deshacer?" para enlazar los experimentos entre sí.
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