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Inventar cuentos con dados de dibujos hechos en casa: tira tres, cuenta una historia

Tres dados hechos en casa con un dibujo en cada cara, una luna, un gato y una casa al frente, junto a un niño con un bocadillo de diálogo.

Una luna, un gato y una casa. "Había una vez un gato que vivía en una casita, y todas las noches subía al tejado a mirar la luna…"

Los dados de dibujos son cubos con un dibujo pequeño en cada cara. Tiras tres, miras qué sale y unes los dibujos en una sola historia. El juego casi no cuesta nada, cabe en un bolsillo y funciona con niños que todavía no leen. Además entrena algo más difícil de lo que parece: escuchar la historia de otra persona y retenerla en la cabeza.

Cómo hacer los dados

Necesitas tres cubos. Sirve cualquiera de estos:

  • cajitas cuadradas, como cajas de té o de regalo, forradas con papel liso;
  • cubos de papel doblados a partir de un desarrollo (dibuja seis cuadrados en forma de cruz, añade pestañas y pégalas);
  • bloques grandes de madera con cuadrados de papel pegados.

Después dibuja una imagen en cada cara. Lo mejor son contornos sencillos con rotulador grueso. Deja que tu hijo dibuje algunas: el cuento es más divertido cuando conoce los dibujos. Para que las historias no se desarmen, dale a cada dado su propio tipo de dibujo.

Dado Qué lleva Seis ideas
Quién Un personaje Gato, pez, pájaro, niño, abuela, robot
Dónde Un lugar Casa, árbol, mar, montaña, tienda, luna
Qué Una cosa o algo que pasa Llave, lluvia, pelota, pastel, barco, zapato perdido

Más adelante haz un segundo juego con dibujos nuevos, para que los dados no se queden sin sorpresas.

Cómo se juega

  1. Tira los tres dados.
  2. Ponlos en fila: quién, luego dónde, luego qué.
  3. Cuenta una historia corta que use los tres dibujos.

Con niños pequeños, empieza con una frase por dado: "Un gato… vivía en una casa… y perdió su pelota". Luego pregunta "¿Y después qué?" una o dos veces. Los niños mayores pueden buscar una historia con principio, nudo y final, o un problema que se resuelve.

No hay cuentos equivocados. Si el gato vuela a la luna dentro de un pastel, también es un buen cuento. Solo hay una regla: cada dibujo que salió tiene que aparecer en algún momento.

Por turnos: contar, escuchar, volver a contar

En cuanto hay dos jugadores, los dados se convierten en un juego de escucha.

  • Contar y volver a contar. Tú cuentas una historia corta con los dados. Tu hijo la vuelve a contar con sus palabras, en el mismo orden. Luego cambian los papeles.
  • Un dado cada uno. Cada jugador tira un dado y añade una frase a la misma historia. Antes de añadir la tuya, repite la última frase que oíste.
  • Encuentra el cambio. Vuelve a contar la historia de tu hijo con un detalle cambiado (el gato se convierte en perro). ¿Nota qué es distinto?
  • Una pregunta. Después de cada historia, quien escucha hace una pregunta sobre ella: "¿Por qué subió el gato al tejado?".

Volver a contar en orden es lo que convierte esto en algo más que una charla. Para hacerlo, tu hijo tiene que escuchar la historia entera, recordarla y armarla de nuevo en la secuencia correcta. Si se atasca, señala los dados: los dibujos en fila le recuerdan qué fue primero.

Más fácil o más difícil

Edad aproximada Qué probar
4–5 Dos dados; una frase por dibujo; tú cuentas y él señala el dado correcto
6–7 Tres dados; una historia con "primero, después, al final"; volver a contar un cuento corto en orden
8–9 Un problema y una solución; un dado cada uno, añadiendo frases por turnos; encontrar un detalle cambiado
10 o más Cinco dados o más; historias de un estilo concreto (divertida, de miedo, una noticia); escribir las mejores

Las edades son solo orientativas y cada niño es distinto. Si la historia se convierte en una larga lista de "y luego… y luego…", no pasa nada. Pregunta "¿Cómo termina?" para ayudarle a encontrar un final.

En Dologi, el tema Escuchar tiene puzles cortos de sonidos como "Escucha y toca": tu hijo oye una melodía corta y la toca en el mismo orden. Recordar qué fue primero y qué vino después es la misma habilidad que usa al volver a contar un cuento de dados.

En resumen

  • Basta con tres dados hechos en casa con un dibujo en cada cara.
  • Dar a cada dado un papel (quién, dónde, qué) mantiene unida la historia.
  • Volver a contar en orden la historia de otro convierte el cuento en un juego de escucha.
  • Menos dados y una frase por dibujo para los pequeños; problemas, turnos y detalles cambiados para los mayores.

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