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Da una palmada y repite: juegos de eco rítmico para niños

Un tambor a la izquierda y un niño con los brazos en alto a la derecha; en el centro, dos filas iguales de puntos, un golpe, dos golpes rápidos, un golpe, con una flecha de la fila de arriba a la de abajo y una nota musical encima.

Plas, plas, plas-plas, plas. "Te toca". Plas, plas… plas-plas, plas. "¡Igual!".

Los juegos de eco son la música más sencilla que existe. Una persona toca un ritmo corto y la otra lo repite. Para acertar, tu hijo tiene que escuchar el patrón entero, retenerlo un momento y luego reproducirlo con las manos. Cada ronda dura unos segundos, se puede jugar casi en cualquier sitio y no hace falta nada más que las manos.

Cómo se juega

  1. Da un ritmo corto con palmadas: para empezar, tres o cuatro golpes.
  2. Tu hijo lo repite enseguida.
  3. Si coincide, toca uno nuevo. Si no, repite el mismo un poco más despacio.

Empieza con golpes de la misma duración y bien espaciados: plas, plas, plas. Luego cambia solo una cosa cada vez:

  • un silencio: plas, plas, (silencio), plas;
  • dos golpes rápidos: plas, plas-plas, plas;
  • un golpe más fuerte que los demás.

Que los ritmos sean cortos. Un niño que acierta tres golpes todas las veces está listo para cuatro, no para ocho.

Instrumentos de cocina

Las manos bastan, pero las ollas y las cajas añaden algo: sonidos distintos que escuchar.

Instrumento Cómo se hace Qué añade
Tambor de olla Una olla boca abajo y una cuchara de madera Un sonido grave y fuerte
Tambor de caja Una caja de plástico vacía con tapa Un sonido más suave y hueco
Cucharas Dos cucharas de metal espalda con espalda Un sonido corto y seco
Maraca Una botellita con un poco de arroz o legumbres secas, con la tapa bien cerrada Un susurro largo en lugar de un golpe
Golpes en las rodillas Tus propias piernas Un sonido suave para cuando alguien duerme

Comprueba que las tapas estén bien cerradas y quédate con los niños pequeños mientras juegan con granos.

Con dos instrumentos, el ritmo se complica un poco: olla, olla, caja, olla. Ahora tu hijo tiene que escuchar qué sonido va en cada sitio, no solo cuándo suena.

Más difícil

Cuando los ritmos cortos resulten fáciles, prueba alguna de estas ideas:

  • Patrones más largos. Añade un golpe cada vez.
  • Fuerte y suave. El mismo ritmo, pero el último golpe muy suave.
  • Rápido y lento. Toca el mismo patrón deprisa y luego despacio. ¿Sigue siendo el mismo ritmo?
  • Sonidos del cuerpo. Palmada, golpe en las rodillas, pisotón: tres sonidos distintos en un ritmo.
  • Espalda con espalda. Sentaos de espaldas para que tu hijo solo pueda oír tus manos, no verlas.
  • Ritmos de palabras. Da palmadas con las sílabas de una palabra o un nombre ("ma-ri-po-sa", "a-bue-la"). ¿Adivina la palabra por el ritmo?
  • Cambio de papeles. Tu hijo toca el ritmo y tú lo repites. De vez en cuando, equivócate a propósito y mira si lo nota.

Cuando el eco no coincide

Los ecos que no coinciden son parte del juego, no un fracaso. Algunas formas de ayudar:

  • Vuelve a tocarlo más despacio y di "Escucha hasta el final antes de empezar".
  • Divide un ritmo largo en dos mitades y practicad cada una.
  • Usa palabras para llevar el ritmo: "plas, plas, rá-pi-do, plas".
  • Elogia la escucha además del resultado: "Los dos rápidos te han salido perfectos".

No hace falta llevar la cuenta. A la mayoría de los niños el juego les gusta más cuando los ritmos son solo un poquito difíciles.

Dibujar un ritmo

Los ritmos también se pueden escribir sin notas ni números. Dibuja un punto grande para cada golpe y deja un hueco para cada silencio. Dos puntos pequeños juntos son dos golpes rápidos.

Dibuja una fila de puntos y pide a tu hijo que la toque. Después, deja que dibuje él un ritmo para ti. Pasar del sonido al dibujo y al revés es un pequeño primer paso para leer un patrón, en la música y en otras cosas.

Edad aproximada Qué probar
4–5 Tres o cuatro golpes iguales; golpes en las rodillas; tú tocas y él repite
6–7 Silencios y golpes rápidos; tambores de olla y de caja; ritmos con nombres
8–9 Patrones con dos o tres sonidos; espalda con espalda; dibujar ritmos con puntos
10 o más Patrones largos; fuerte, suave, rápido y lento; inventar ritmos para que otros los repitan

Las edades son solo orientativas y cada niño es distinto.

En Dologi, el tema Escuchar tiene puzles como "Largo y corto", en los que los niños distinguen sonidos largos de sonidos cortos. Oír cuánto dura un sonido es parte de oír un ritmo.

En resumen

  • Tú das un ritmo corto, tu hijo lo repite, y el ritmo crece golpe a golpe.
  • Ollas, cajas, cucharas y maracas añaden sonidos distintos que escuchar.
  • Los silencios, los golpes rápidos, lo fuerte y lo suave y jugar de espaldas complican el juego.
  • Con puntos grandes y pequeños, tu hijo puede dibujar un ritmo y tocarlo desde el papel.

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