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Juegos para antes de dormir sin pantallas: cuentos susurrados, sonidos suaves y estrellas imaginarias

Una luna creciente amarilla, tres estrellas pequeñas, un libro abierto y una lámpara de noche encendida, uno al lado del otro.

"Una estrella más y luego cierro los ojos."

Los últimos minutos antes de apagar la luz pueden ser de los más bonitos del día. La casa está más tranquila, todos están acostados y hay tiempo para hablar. Esos minutos no necesitan una pantalla. Unos cuantos juegos tranquilos, en susurros y con la luz baja, los llenan igual de bien, y de paso ayudan a los niños a practicar algo útil: escuchar con atención.

Este artículo trata del juego, no del sueño. No dice cuándo ni cuánto deben dormir los niños; si tienes dudas sobre el sueño de tu hijo o hija, su pediatra es la persona indicada. Aquí encontrarás juegos silenciosos que solo necesitan tu voz y, quizá, un libro.

Qué hace que un juego sea tranquilo

No todos los juegos sirven para el final del día. Un buen juego para antes de dormir:

  • Se juega acostado o sentado sin moverse. Nada de correr, saltar ni ir a buscar cosas.
  • Es suave. Susurros y voces lentas. Cuanto más bajito, mejor funciona.
  • No tiene presión. Sin ganadores ni perdedores, sin cronómetro, sin puntos. Un error solo recibe una sonrisa.
  • Es corto y tiene un final claro. Di "Última ronda" antes de la última ronda, para que el juego termine cuando lo habías pensado.
  • Va más despacio en cada ronda. Habla un poco más lento y un poco más bajo cada vez.

Cuentos susurrados

Cuenta en susurros un cuento muy corto y deja huecos para que tu hijo los complete.

  • "Había una vez un barquito que navegaba por un mar muy… (tranquilo). En el barquito iba un… (gato) con mucho sueño."
  • Deja que elija lo que pasa después, pero que sea suave: sin persecuciones ni monstruos, solo pequeñas aventuras que se van calmando.
  • Prueba un final con sueño: cada personaje del cuento se va a dormir, uno tras otro. El gato se hace una bola, el barco llega a la orilla, sale la luna. Tu hijo dice quién se acuesta después.
  • Los niños más grandes pueden susurrarte el cuento a ti mientras tú completas los huecos.

El susurro hace que los niños se acerquen y escuchen cada palabra. Además marca el tono: no es momento de voces fuertes.

Adivina el sonido suave

Tu hijo cierra los ojos. Tú haces un sonido suave cerca de la cama y él susurra qué cree que es.

  • Frotarte las manos
  • Pasar una página de un libro
  • Dar golpecitos en la almohada con un dedo
  • Doblar una manta
  • Soltar el aire muy despacio, como un vientecito

Haz cada sonido un poco más bajito que el anterior. Con niños mayores, haz dos sonidos seguidos y pregunta por los dos, en orden.

Otra versión es escuchar la noche. Quedaos quietos un ratito y susurrad los sonidos que oís: un coche a lo lejos, la lluvia en la ventana, una puerta que se cierra en algún lugar de la casa, alguien que respira. ¿Quién oyó el sonido más bajito?

Contar estrellas imaginarias

Todos cierran los ojos e imaginan el cielo de noche. Tú "colocas" las estrellas y tu hijo las cuenta en susurros.

  • "Una estrella encima de la ventana. Dos estrellas sobre la puerta. Tres estrellas en el techo, justo encima de tu nariz."
  • Ponles colores a las estrellas, o deja que tu hijo decida dónde va la siguiente.
  • Formad figuras: tres estrellas en fila, cuatro en un cuadrado, una en cada esquina de la cama.
  • Terminad contando hacia atrás despacio desde diez, y en cada número se apaga una estrella. Al llegar a uno, es hora de dar las buenas noches.

Los más pequeños pueden dibujar las estrellas en el aire con un dedo; los mayores pueden intentar recordar dónde estaba cada una.

Juegos de palabras y memoria con sueño

Son versiones tranquilas de juegos que muchas familias ya conocen.

  • La bolsa del sueño. "En mi bolsa del sueño metí una almohada." El siguiente lo repite y añade algo más: "una almohada y una manta". Solo cosas suaves.
  • Buenas noches a todo. Por turnos, dad las buenas noches a algo que veáis en la habitación, luego a algo que oigáis y luego a algo que podáis tocar.
  • Rimas en susurros. Susurra una palabra y buscad juntos una rima: luna, cuna, una, ninguna.

Si un juego despierta más a tu hijo en lugar de calmarlo, cambia a uno más tranquilo o simplemente para. Nadie conoce a tu hijo mejor que tú.

Edad aproximada Qué probar
3–4 Adivinar dos o tres sonidos suaves conocidos; contar estrellas hasta cinco; dar las buenas noches a las cosas de la habitación
5–6 Cuentos susurrados con una palabra para completar; contar estrellas hasta diez y volver; una bolsa del sueño con tres cosas
7–8 Escuchar la noche; dos sonidos seguidos; figuras con estrellas; bolsas del sueño más largas
9 en adelante Tu hijo susurra el cuento o coloca las estrellas; inventar juntos nuevos juegos tranquilos

Las edades son solo orientativas y cada niño es distinto.

Dologi es para el día, no para la hora de dormir. Su tema Escuchar tiene acertijos como "¿Igual o distinta?", en los que los niños escuchan dos melodías cortas y deciden si son exactamente iguales o distintas. Es la misma escucha atenta que al adivinar un sonido suave con los ojos cerrados, y por la noche la pantalla puede quedarse apagada mientras estos juegos ocupan su lugar.

En resumen

  • Un buen juego para antes de dormir se juega acostado, en voz baja, sin ganadores y con una última ronda clara.
  • Los cuentos susurrados y los finales con sueño hacen que los niños escuchen cada palabra.
  • Adivinar sonidos suaves y escuchar la noche convierten la habitación en un juego de escucha.
  • Contar estrellas imaginarias, hacia delante y luego despacio hacia atrás, cierra el día con calma.

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