"¡Manzanas, hecho! ¡Leche, hecho! ¡Y de los plátanos me he acordado yo solo!"
Ir al supermercado puede ser algo que se quiere terminar cuanto antes, con un niño aburrido tirando del carrito. Si le das una lista propia, hecha con dibujos, el mismo recado se convierte en un juego. Busca cada producto, lo marca cuando lo encuentra y, como reto extra, guarda en la cabeza una cosa que no está en el papel.
Es práctica para mirar con atención, tener un plan en mente y comprobar que una tarea está terminada, y cabe en una compra que ibais a hacer de todos modos. A continuación: cómo hacer la lista, cómo jugar en los pasillos y algunos juegos de memoria para la vuelta.
Hacer la lista juntos
Haced la lista en casa, antes de salir, y deja que tu hijo haga todo lo que pueda.
- Mirad primero. Abrid juntos la nevera y el armario: "¿Qué se ha terminado? ¿Qué necesitamos para el desayuno de mañana?"
- Un dibujo por línea. Tu hijo dibuja cada cosa: una manzana roja y redonda, un cartón de leche, una barra de pan. Basta con dibujos sencillos. Si dibujar le cuesta, dibuja tú y él colorea.
- Una casilla para marcar. Dibuja un cuadradito al lado de cada dibujo.
- Que sea corta. Dos o tres cosas para los más pequeños, cinco o seis para los mayores. Tu lista completa puede quedarse en tu móvil o en tu bolsillo.
- Puntos para la cantidad. Tres puntos junto a la manzana son tres manzanas. No hacen falta números.
- Algo firme. Un trozo de cartón o una tablilla con pinza y una cera hacen más fácil marcar mientras camináis.
En la tienda: encontrar y marcar
La tarea de tu hijo es mirar el siguiente dibujo, encontrar el producto y marcarlo. La tuya es ir un poco más despacio y dejar que lo haga.
- Deja que busque. En lugar de ir directo a la leche, pregunta: "¿Dónde crees que estará la leche? ¿Por qué?" Los niños empiezan a notar que las tiendas agrupan las cosas: la fruta con la fruta, lo frío en las neveras.
- Contar al meter en la bolsa. Tres puntos son tres manzanas: tu hijo las cuenta al meterlas y luego marca la casilla.
- Comprobar antes de pagar. En la caja, pregunta: "¿Está todo marcado? ¿Falta algo?" Comparar la lista con el carrito es en sí un pequeño ejercicio de memoria y atención.
- Siempre juntos. Antes de entrar, acordad que tu hijo se queda a tu lado y junto al carrito. Una tienda llena de gente no es sitio para buscar solo.
La cosa extra: algo que guardar en la cabeza
Esta es la parte de memoria. Justo antes de salir de casa, añade una cosa en voz alta, pero sin dibujarla: "También necesitamos plátanos. Esos no están en la lista, así que tendrás que acordarte."
Para que no se le olvide, tu hijo puede:
- Repetirlo. "Plátanos, plátanos."
- Imaginarlo. "Cierra los ojos y mira un racimo de plátanos amarillos."
- Relacionarlo con algo. "Plátanos, como los que comimos en casa de la abuela."
A mitad de la compra, pregunta: "¿Cuál es nuestra cosa secreta?" Si se le ha olvidado, dale una pista en vez de la respuesta: "Es amarilla y curvada." Encontrarla con una pequeña ayuda sigue siendo un logro suyo.
Cuando una cosa extra resulte fácil, añade una segunda. Los mayores pueden probar con una lista corta dicha en voz alta, sin papel, y ver cuántas cosas consiguen traer a casa.
Juegos de memoria de vuelta a casa
La propia compra da mucho que recordar.
- ¿Qué hemos comprado? Sin mirar en las bolsas, nombrad una cosa cada uno por turnos. En casa, sacadlo todo y comprobadlo juntos.
- En orden. "¿Qué encontramos primero? ¿Y después?" Recordar el orden es más difícil que recordar las cosas.
- Por color o por sitio. "Di todo lo rojo que hemos comprado." "¿Qué venía de las neveras?"
- ¿Dónde se guarda? Al colocar la compra, tu hijo decide dónde va cada cosa: nevera, armario o frutero.
Que siga siendo divertido
- Elige un momento tranquilo. Una compra corta a una hora con poca gente funciona mejor que una compra grande cuando todos están cansados o con hambre.
- Reduce la tarea si hace falta. En un día difícil, quédate solo con marcar y olvida la cosa extra, o deja que busque solo dos productos.
- Celebra lo que ha hecho. "Has encontrado todo lo de la lista y te has acordado de los plátanos." Di lo que ha hecho, no solo "muy bien".
| Edad aproximada | Qué probar |
|---|---|
| 3–4 | Dos o tres dibujos; señalar cada producto al verlo; marcar con tu ayuda; una cosa extra dicha justo antes de entrar |
| 5–6 | De cuatro a seis dibujos; marcar las casillas solo; una cosa extra desde casa; ¿qué hemos comprado? de vuelta |
| 7–8 | Puntos para la cantidad; dibujar toda la lista solo; una o dos cosas extra; comparar el carrito con la lista antes de pagar |
| 9 en adelante | Palabras junto a los dibujos; tres cosas extra o una lista corta sin papel; adivinar en qué zona de la tienda está cada cosa antes de entrar |
Las edades son solo orientativas y cada niño es distinto.
En Dologi, los acertijos "¿Qué desapareció?" del tema Memoria entrenan esta misma forma de fijarse: se muestran unos cuantos objetos, se tapan y la escena vuelve con uno de menos. Los niños eligen el objeto que estaba antes, igual que descubren qué cosa de la lista todavía no está en el carrito.
En resumen
- Dibujad juntos una lista corta, con una casilla para marcar junto a cada cosa y puntos para la cantidad.
- En la tienda, tu hijo encuentra cada producto, lo marca y compara la lista con el carrito antes de pagar.
- Añade en voz alta una cosa que no está en el papel y ayuda a tu hijo a recordarla repitiéndola, imaginándola y relacionándola con algo.
- De vuelta a casa, recordad por turnos lo que habéis comprado: en orden, por color o por el sitio de donde salió.
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