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Matemáticas con legumbres: clasificar, contar en grupos y repartir a partes iguales

Tres cuencos llenos de legumbres de tres colores, un marco de diez con siete legumbres dentro y dos sueltas al lado.

"Tengo cinco, cinco, cinco y tres. Eso es… ¡dieciocho!"

Las legumbres secas son uno de los mejores materiales de matemáticas que hay en la despensa. Son lo bastante pequeñas para contar muchas, las hay de varios colores y tamaños, y una bolsa cuesta muy poco. Con unos cuencos y algo de papel se convierten en juegos de clasificar, de contar y en los primeros pasos de la multiplicación y la división.

Antes de empezar

  • Siéntate al lado de tu hijo. Las legumbres son pequeñas y los niños pequeños pueden metérselas en la boca, la nariz o los oídos. Mantenlas lejos de bebés y niños muy pequeños.
  • Las legumbres secas no se comen crudas. Separa las de jugar de las de cocinar.
  • Usa una bandeja o un paño para que no rueden por todas partes, y un cuenco para cada tipo.

Clasificar legumbres

Mezcla dos o tres tipos en un cuenco: por ejemplo alubias rojas, alubias blancas y guisantes secos.

  • Separadlas en cuencos distintos. Los pequeños pueden clasificar por color; los mayores, también por tamaño o forma.
  • Pregunta: "¿Qué cuenco tiene más? ¿Cómo podemos saberlo?" Algunos niños adivinan mirando; otros deciden contar.
  • Esconde unas cuantas de un cuarto tipo en la mezcla. ¿Quién las encuentra primero?

Clasificar a mano también entrena los dedos: coger una legumbre pequeña cada vez exige concentración.

Contar en grupos de cinco y de diez

Contar un montón grande de una en una es lento y es fácil perderse. Los grupos lo facilitan.

  • Grupos de cinco. Haced montoncitos de cinco y contad los montones: "cinco, diez, quince…" y sumad las sueltas.
  • Marcos de diez. Dibujad un rectángulo con dos filas de cinco casillas. Una legumbre por casilla. Un marco lleno son diez. ¿Cuántos marcos llenos podéis hacer?
  • Decenas y unidades. Meted diez legumbres en un vasito o bolsita. Contad los vasos como decenas y las sueltas como unidades: "Tres vasos y cuatro legumbres son treinta y cuatro."

Es el comienzo del valor posicional, la idea que hay detrás de cómo escribimos números como el 34.

¿Cuántas hay en el tarro?

Llena un tarro transparente de legumbres y pide a todos que adivinen cuántas hay. Apuntad las estimaciones. Luego contad juntos, de diez en diez.

  • ¿Quién se ha acercado más?
  • Probad de nuevo con otro tarro. ¿Mejoran las estimaciones?
  • Para los mayores: contad una cucharada pequeña y estimad cuántas cucharadas llenan el tarro.

Estimar y luego comprobar ayuda a hacerse una idea de cómo son de verdad 50, 100 o 300.

Repartir a partes iguales

  • Dale a tu hijo doce legumbres y dos platos: "Repártelas para que los dos platos tengan lo mismo." Después tres platos, luego cuatro.
  • ¿Y con trece legumbres y dos platos? Hablad de la que sobra.
  • Al revés: "Cuatro platos con tres legumbres cada uno. ¿Cuántas hay en total?"

Repartir es dividir, y los platos con el mismo número son multiplicar, mucho antes de que esas palabras aparezcan en el colegio.

Edad aproximada Qué probar
4–5 Clasificar dos tipos; contar hasta diez; repartir entre dos platos (con un adulto al lado)
6–7 Grupos de cinco; marcos de diez; estimar el tarro; repartir entre tres o cuatro platos
8–9 Decenas y unidades con vasitos; lo que sobra al repartir; platos iguales como multiplicación
10 en adelante Estimar con cucharadas; tarros grandes; inventar acertijos de legumbres para otros

Las edades son solo orientativas y cada niño es distinto.

En Dologi, el tema Matemáticas tiene acertijos "Clasifica en cajas", en los que los niños clasifican cosas según una característica, como el número de puntos de un dado. Es la misma mirada atenta y clasificadora que tu hijo usa con los cuencos de legumbres.

En resumen

  • Las legumbres son un material de matemáticas barato; siéntate junto a los pequeños y mantenlas lejos de los bebés.
  • Clasificad por color, tamaño y forma, y preguntad qué cuenco tiene más.
  • Los grupos de cinco y diez, los marcos de diez y los vasitos de diez facilitan contar números grandes.
  • Estimar el tarro y repartir a partes iguales llevan al sentido numérico, la multiplicación y la división.

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