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Noche de juegos en familia: juegos para todos después de cenar

Una mesa redonda con una silla a cada lado; sobre la mesa hay una lámpara de mesa encendida, tres cartas abiertas en abanico y un dado que muestra el cinco.

"¡Hoy es jueves! ¡Me toca elegir el juego!"

Muchas familias querrían jugar juntas más a menudo, pero las tardes se escapan entre la cena, los deberes, el baño y la hora de dormir. Una noche de juegos en familia no necesita un armario lleno de juegos de caja ni un fin de semana libre. Basta con una baraja, un par de dados, papel y lápices, y de veinte a cuarenta minutos después de cenar.

Lo que convierte unas cuantas partidas en una costumbre es un poco de estructura: una noche fija, un calendario sencillo, una forma justa de elegir y un final claro. Este artículo explica cómo organizarlo, qué juegos funcionan bien cuando se mezclan edades y cómo llevar las victorias y las derrotas en la mesa.

Elegid una noche y que sea corta

  • Una o dos noches fijas a la semana funcionan mejor que "cuando tengamos tiempo". Los niños enseguida recuerdan que el jueves es noche de juegos.
  • Jugad justo después de cenar, antes de la rutina de irse a dormir, mientras todos siguen en la mesa. Se recogen los platos, se limpia la mesa y salen los juegos.
  • Que sea corta: de veinte a cuarenta minutos es suficiente, y menos con los más pequeños. Es mejor parar cuando aún quieren más que alargarlo hasta que alguien esté cansado y de mal humor.
  • Guardad los móviles, también los de los adultos. Durante esta media hora, la mesa es para jugar.

Un calendario semanal de juegos

Dibujad un calendario sencillo en una hoja y pegadlo en la nevera o en una puerta.

  • Una fila por semana y una casilla por cada noche de juegos.
  • En cada casilla, escribid quién elige y qué juego ha elegido. Para los niños que aún no leen, mejor dibujarlo: un dado para un juego de dados, una carta para un juego de cartas, una cuadrícula para el tres en raya.
  • Después de jugar, añadid una pequeña marca: una estrella si la noche fue divertida, o un punto por cada persona que jugó.
  • Dejad una casilla al mes para un "juego nuevo": uno que nadie de la familia haya jugado todavía, o uno que inventéis juntos.

El calendario cumple dos funciones. Los niños ven cuándo les toca, y así esperar resulta más fácil. Y al cabo de unas semanas veis qué juegos disfruta más la familia.

Cada uno elige por turnos

Cada noche de juegos pertenece a una persona, en un orden fijo escrito en el calendario.

  • Quien elige escoge el juego y, si puede, explica las reglas a los demás. Explicar las reglas en voz alta es una buena práctica de pensamiento: ¿qué pasa primero?, ¿qué está permitido?, ¿cómo se gana?
  • Los más pequeños pueden elegir entre dos o tres juegos dibujados en tarjetas, para que la elección sea de verdad pero fácil.
  • Un par de límites lo hacen justo: el juego tiene que caber en el tiempo y todos tienen que poder jugar. Si un juego es demasiado difícil para el más pequeño, quien elige puede proponer jugar por equipos o con una regla más fácil.
  • Nadie se queja de lo que eligen los demás, porque todos tienen su noche.

Un límite de tiempo para que siga siendo divertido

Decidid el final antes de empezar, para que la noche termine con calma y no entre lágrimas de "¡una partida más!".

  • Usad un temporizador de cocina o un reloj de arena. Cuando suene, terminad la ronda que estáis jugando.
  • O contad rondas en lugar de minutos: "tres rondas y luego recogemos".
  • Avisad antes del final: "Esta es la última ronda".
  • Terminad siempre con el mismo pequeño ritual: guardar el juego entre todos, decir cada uno algo que le haya gustado y mirar el calendario para ver quién elige la próxima vez.

Juegos que sirven para todas las edades

Los mejores juegos para estas noches son cortos, tienen reglas sencillas y permiten participar a los más pequeños.

  • Juegos de dados: carrera hasta una cifra, tirar y contar, sumar dos dados.
  • Juegos de cartas: formar parejas, comparar números (gana la carta más alta), completar diez.
  • Juegos de lápiz y papel: tres en raya, puntos y cajas, un laberinto hecho en casa.
  • Juegos de hablar y actuar: las 20 preguntas, un cuento encadenado en el que cada uno añade una frase, imitar un animal para que los demás lo adivinen.

Para mezclar edades, un hermano mayor o un adulto puede formar equipo con el más pequeño, darle unas casillas de ventaja o jugar rondas cooperativas en las que todos ganan o pierden juntos. Los dados y las piezas pequeñas pueden provocar atragantamientos en los niños muy pequeños, así que mantenedlos a la vista de un adulto.

Ganar, perder y las reglas de casa

Perder forma parte de cualquier juego, y la noche de juegos es un lugar seguro para practicarlo.

  • Acordad unas pocas reglas de casa y escribidlas en el calendario: al final decimos "buena partida", no se tiran las fichas, quien gana ayuda a recoger.
  • Dejad que los niños vean a los adultos perder con calma: "Vaya, esta la he perdido. ¿Jugamos la revancha la semana que viene?".
  • No dejéis ganar siempre a los niños, pero combinad juegos de azar, como los de dados, en los que cualquiera puede ganar, con juegos de habilidad.
  • Si llegan las lágrimas, haced una pausa y luego terminad la ronda o dejadlo por esta noche, sin sermones en la mesa.
Edad aproximada Qué suele funcionar
3–4 Juegos cortos por turnos; tirar un dado y contar los puntos; emparejar unas pocas cartas; jugar en equipo con un adulto
5–6 Juegos sencillos de dados y de cartas; tres en raya; elegir entre dos o tres tarjetas con dibujos; un reloj de arena para el final
7–8 Puntos y cajas; las 20 preguntas; explicar las reglas del juego que han elegido; llevar la puntuación
9 en adelante Juegos de estrategia más largos; inventar una regla de casa o un juego nuevo entero; ayudar a planificar el calendario

Las edades son solo orientativas y cada niño es distinto.

Todo juego nuevo empieza por entender sus reglas. En Dologi, el tema Lógica tiene acertijos como "Adivina la regla", en los que los niños miran un grupo de cosas con la marca de visto, descubren qué tienen en común (¿el mismo color?, ¿el mismo número de lados?) y eligen la que también es del grupo.

En resumen

  • Una o dos noches de juegos fijas y cortas a la semana son más fáciles de mantener que "cuando tengamos tiempo".
  • Un calendario en la nevera muestra quién elige la próxima vez y ayuda a los niños a esperar su turno.
  • Elegir por turnos y acordar el final antes de empezar hacen que la noche sea justa y tranquila.
  • Juegos cortos de reglas sencillas, equipos con los más pequeños y unas pocas reglas de casa la hacen divertida a cualquier edad.

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