Tu hijo tiene dos manzanas y tú le das tres más. Pregúntale "¿cuántas manzanas tienes ahora?" y observa qué pasa. Algunos niños cuentan todo otra vez desde el principio, otros dicen "cinco" enseguida y otros se quedan atascados porque no saben por dónde empezar. Los tres caminos son pasos normales hacia la comprensión de la suma.
Para niños de unos 4 a 6 años, la forma más fácil de empezar es juntar dos grupos de cosas reales y luego contar. Las cuentas en papel llegan después.
La suma empieza juntando cosas
Para los niños pequeños, la suma es algo que les ocurre a los objetos, no a los números. Hay dos situaciones cotidianas:
- Añadir más: tu hijo tiene dos cochecitos y un amigo le da uno más. El primer grupo crece.
- Juntar: dos manzanas en este plato, tres en aquel, y todas a una cesta. Dos grupos se convierten en uno.
Ambas llevan a la misma pregunta: "¿Cuántas hay ahora en total?" Al jugar, mezcla los dos tipos y ve explicando cada paso con calma: "Aquí hay dos manzanas. Aquí hay tres. Las ponemos todas en la cesta. ¿Cuántas hay en la cesta?"
Antes de juntar grupos, tu hijo necesita saber contar un grupo pequeño con seguridad: un número para cada objeto, y el último número dice cuántos hay. Si todavía se salta objetos, juega un poco más a contar antes de pasar a juntar.
Tres formas de contar al juntar
Los niños suelen pasar por tres formas de contar, cada una más rápida que la anterior. No hace falta apresurarlos.
| Forma de contar | Qué hace tu hijo (2 manzanas y 3 manzanas) | Qué puedes decir |
|---|---|---|
| Contar todo | Echa todo en la cesta y cuenta desde el principio: "1, 2, 3, 4, 5" | Déjale contar con libertad y elogia que señale con cuidado |
| Seguir contando | Recuerda que el primer grupo es 2 y sigue: "3, 4, 5" | "Este grupo ya tiene 2. Sigamos contando desde ahí" |
| Seguir contando desde el número mayor | Empieza por el grupo de 3 y cuenta 2 más: "4, 5" | "¿Qué grupo tiene más? Empieza por ahí y tendrás menos que contar" |
Seguir contando es un gran salto: tu hijo tiene que confiar en que el primer grupo sigue siendo 2 sin volver a contarlo. Una ayuda es esconder el primer grupo bajo un cuenco, decir "debajo del cuenco hay 2" y seguir contando con los objetos que quedan fuera.
Seguir contando desde el número mayor llega más tarde, cuando tu hijo entiende que 2 + 3 y 3 + 2 dan el mismo resultado. Coloca dos grupos, cuéntalos en un orden y luego en el otro, y deja que vea que el número en la cesta no cambia.
Juegos para juntar con cosas de casa
Cada juego lleva unos minutos, por ejemplo mientras ponéis la mesa.
- Dos platos, una cesta. Pon cosas pequeñas en dos platos (manzanas, castañas, chapas de botella). Tu hijo cuenta cada plato, calcula cuántas habrá en total, luego las echa en una cesta y cuenta para comprobarlo.
- Manos secretas. Esconde unas judías en cada mano. Abre la mano izquierda para que tu hijo las cuente, ciérrala y abre después la derecha. "¿Cuántas judías hay en las dos manos?" Esto practica justo lo que hace falta para seguir contando: recordar el primer grupo.
- Autobús de juguete. Una caja se convierte en autobús. En la primera parada suben tres peluches y en la siguiente dos más. "¿Cuántos pasajeros hay en el autobús?"
- Dos dados. Tira dos dados y cuenta los puntos de ambos. Cuando esto resulte fácil, que empiece por el dado con más puntos y siga contando los puntos del otro.
- Un número, muchas formas. Dale a tu hijo cinco pinzas de la ropa y dos vasos. ¿De cuántas maneras puede repartir las pinzas entre los vasos? Cuatro y una, tres y dos… El cinco se puede formar con varias parejas.
Usa números pequeños, con totales hasta 10, hasta que tu hijo se sienta cómodo.
De los objetos reales a las cuentas en papel
La cuenta 2 + 3 = 5 es una forma corta de escribir una pequeña historia. Se entiende mejor si los niños suben paso a paso:
- Objetos reales. Tu hijo los sostiene, los mueve y los cuenta.
- Decirlo en una frase. "Dos manzanas rojas y tres manzanas amarillas son cinco manzanas." Deja que lo diga él y ayúdale solo si se atasca.
- Dibujar puntos. Dibuja dos puntos y enciérralos en un círculo, tres puntos y enciérralos, y rodea los cinco con un círculo grande.
- Escribir los números. Escribe un número debajo de cada grupo de puntos y añade después los signos de más y de igual: más significa "juntar con" e igual significa "es lo mismo que".
A veces haz el camino inverso: tú escribes 1 + 4 y tu hijo coloca objetos reales que correspondan. Así los números siguen unidos a una imagen en su cabeza.
Dónde suelen atascarse los niños
- Volver a contar el número de partida. Al seguir contando desde 3 para añadir 2, el niño dice "3, 4" y acaba en 4. Pídele que toque cada objeto añadido: el primero es "4", el segundo es "5".
- Contar un objeto dos veces cuando la cesta se llena. Propón sacar de la cesta cada objeto a medida que lo cuenta.
- Escribir cuentas demasiado pronto. Si tu hijo escribe el resultado correcto pero no sabe contar la historia que hay detrás, vuelve un tiempo a los objetos reales.
- Usar los dedos. Contar con los dedos en esta etapa es normal y útil: los dedos son objetos que los niños siempre llevan consigo.
Cada niño recorre estos pasos a su propio ritmo, y las edades que se indican son solo una referencia aproximada.
Cuando tu hijo cuente con soltura, los acertijos "Saltos en la recta numérica" del tema Matemáticas de Dologi muestran a un conejo que salta a lo largo de flechas, y tu hijo averigua en qué número aterriza. Cada salto es otra forma de seguir contando, con lugares en una recta numérica en vez de manzanas.
En resumen
- La primera suma de un niño consiste en juntar dos grupos de cosas reales y contar cuántas hay en total.
- Los niños suelen pasar de contar todo a seguir contando y luego a seguir contando desde el número mayor, y cada paso lleva tiempo.
- Juega con juegos cortos con cosas de casa, usa totales hasta 10 y dilo en una frase antes de escribirlo.
- Ve de los objetos reales a los puntos dibujados antes de las cuentas escritas, y a veces trabaja en sentido contrario.
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