"No está en la mochila, no está debajo de la cama… ¡así que tiene que estar en el coche!". Los niños razonan así a menudo sin saber que esa forma de pensar tiene nombre. Tachar lo que no puede ser cierto hasta que solo queda una posibilidad se llama razonar por descarte (o por eliminación). Es una de las herramientas de pensamiento más prácticas que existen, y es fácil de practicar con juegos en casa.
Este artículo explica la idea de forma sencilla, propone el clásico juego de los tres vasos para empezar y sugiere maneras de ayudar a tu hijo a explicar cada paso, porque decir por qué se descarta algo es donde ocurre el verdadero pensamiento.
¿Qué es razonar por descarte?
Cuando no sabes la respuesta enseguida, todavía puedes mirar las opciones y preguntarte: "¿Cuál de estas no puede ser?". Cada opción que descartas hace el problema más pequeño.
- Funciona sin saberlo todo. Tu hijo no necesita saber dónde está la pelota, solo dónde no está.
- Es un método paso a paso. Una pista, una opción tachada, y luego la siguiente.
- Necesita una razón cada vez. "No es el vaso rojo, porque vi que lo levantabas y estaba vacío".
Muchos acertijos, juegos y problemas cotidianos se vuelven más fáciles con este único hábito.
Empezad con tres vasos
Necesitas tres vasos que no se transparenten y un objeto pequeño, como un tapón o un botón.
- Esconde el objeto bajo un vaso mientras tu hijo mira, y luego mueve los vasos despacio.
- Pide a tu hijo que señale un vaso que seguro que no es el bueno. Levantadlo juntos: "¡Este no!".
- Pregunta otra vez: "Quedan dos. ¿Cuál crees que no es?".
- Levanta el último vaso y celebradlo: "Solo quedaba uno, así que tenía que estar aquí".
Después añade un giro: levanta tú un vaso, enseña que está vacío y deja que tu hijo deduzca qué significa. Con los más pequeños, mueve los vasos despacio y usa pocos. Los mayores pueden jugar con cuatro o cinco vasos, o turnarse para esconder.
Decir el porqué en voz alta
Lo más valioso no es encontrar el objeto, sino la razón de cada paso.
- Pregunta "¿Cómo lo sabes?" después de cada elección, con tono curioso, no de examen.
- Acepta razones sencillas: "Porque lo levantaste" es una razón perfecta para un niño de 4 años.
- Hazlo tú también: "Creo que no es el azul, porque recuerdo que estaba a la izquierda".
- Usa una estructura de frase: "No es ___, porque ___". Los niños enseguida empiezan a usarla solos.
Si tu hijo adivina sin pensar, no pasa nada. Pregúntale con suavidad: "¿Hay alguno que podamos descartar primero?".
Juegos de descarte en el día a día
Cuando tu hijo conozca la idea, encontraréis ocasiones por todas partes.
- ¿En qué mano? Esconde algo pequeño en una mano. Enseña la mano vacía: "Entonces, ¿dónde está?".
- Adivina mi animal. Piensa en un animal. Tu hijo hace preguntas de sí o no y va tachando animales según respondes: "No vuela, así que no es un pájaro".
- Objetos perdidos. Cuando falte algo, haced juntos una lista de sitios y tachadlos uno a uno.
- ¿Qué hay de cena? Da tres opciones y dos pistas: "No es frío y no es pasta".
- ¿Quién llama a la puerta? "No es el cartero, porque ya vino esta mañana. ¿Quién más puede ser?".
Acertijos de pistas para los mayores
A partir de los 7 u 8 años, muchos niños disfrutan con pequeños acertijos de pistas, sobre todo si ayudan a dibujarlos.
| Pista | Lo que podemos tachar |
|---|---|
| Tres amigos tienen cada uno una mascota distinta: un gato, un perro y un pez. | Nada todavía. |
| La mascota de Lucía no tiene patas. | Lucía no tiene el gato ni el perro, así que tiene el pez. |
| Pablo es alérgico a los gatos. | Pablo no tiene el gato y el pez ya es de Lucía, así que tiene el perro. |
| ¿Quién tiene el gato? | Solo queda Sara. |
Una tabla sencilla, con los nombres en un lado y las mascotas arriba, ayuda mucho: se pone una cruz en cada casilla descartada y una marca de visto cuando en una fila solo queda una casilla. Puedes inventar acertijos sobre vuestra familia, vuestra calle o los juguetes favoritos de tu hijo.
En Dologi, los acertijos de "¿Quién vive dónde?" dan unas tarjetas de pistas, y los niños las usan para deducir qué casa es la de cada robot, descartando posibilidades pista a pista.
Cuando no funciona
A veces el descarte no lleva a ninguna parte, y eso también forma parte de aprender.
- Una pista mal entendida: si se entendió mal una pista, la respuesta puede salir mal. Volved atrás y revisad cada paso juntos.
- Faltan pistas: si todavía quedan dos opciones, dilo con sinceridad: "Aún no podemos saberlo. ¿Qué más podríamos averiguar?".
- Adivinar demasiado rápido: anima a tu hijo a ir más despacio y mirar todas las opciones antes de decidir.
En resumen
- Razonar por descarte es tachar lo que no puede ser cierto hasta que solo queda una posibilidad.
- Empezad con tres vasos y un objeto pequeño, y mueve los vasos despacio con los más pequeños.
- Pregunta "¿Cómo lo sabes?" y usa la frase "No es ___, porque ___".
- Practicad en el día a día y, con los mayores, con pequeños acertijos de pistas dibujados en una tabla.
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