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¿Repartir a partes iguales es lo mismo que repartir de forma justa? Una pregunta de matemáticas y de pensamiento

Una tarta cortada en tres partes iguales a la izquierda y, a la derecha, tres platos grande, mediano y pequeño, cada uno con un trozo de tarta de distinto tamaño.

"¡No es justo! ¡Su trozo es más grande!" Pocas cosas importan tanto a un niño pequeño como recibir su parte justa. Ese sentimiento tan fuerte es un gran punto de partida para dos tipos de pensamiento: las matemáticas del reparto en partes iguales y la pregunta, más amplia, de qué significa de verdad ser justo.

Repartir a partes iguales significa que todos reciben la misma cantidad. Repartir de forma justa significa que cada uno recibe lo que le corresponde, que a veces es lo mismo y a veces no. Hablar de la diferencia ayuda a los niños a contar, comparar y razonar, todo en la misma mesa.

Repartir a partes iguales: la parte matemática

El reparto en partes iguales es uno de los primeros tipos de división que conocen los niños, mucho antes de ver el signo ÷.

  • Repartid uno a uno. "Uno para ti, uno para mí, uno para el abuelo…" Repartir de uno en uno es la forma más sencilla de hacer partes iguales, y sirve para uvas, cartas o cochecitos.
  • Comprobadlo. Después de repartir, contad juntos cada montón. ¿Son iguales? ¿Cómo lo sabéis?
  • Comparad los trozos. Con comida que se corta, como una pizza o un sándwich, poned los trozos uno al lado del otro o uno encima de otro para ver si coinciden.
  • Hablad de lo que sobra. Repartid 7 galletas entre 3 personas. A cada uno le tocan 2 y sobra 1. ¿Qué hacemos con ella? ¿Partirla en tres, guardarla para luego o dársela a otra persona? Cada idea es un buen ejercicio de pensamiento.

"Tú cortas, yo elijo"

Una regla sencilla resuelve muchas discusiones entre hermanos: uno corta y el otro elige primero.

El que corta sabe que el otro se quedará con el trozo más grande, así que se esfuerza mucho por hacer partes iguales. La pelea se convierte en una tarea de medir con cuidado, y los niños suelen aceptar el resultado porque la regla es la misma para los dos.

Cuando igual no es lo mismo que justo

Cuando los niños entienden el reparto en partes iguales, podéis explorar situaciones en las que igual y justo son distintos. A menudo no hay una única respuesta correcta; lo importante es la conversación.

Situación Igual ¿Justo?
La cena de un niño de dos años y de un adolescente Raciones del mismo tamaño Probablemente el adolescente necesite más comida
Un niño necesita gafas Todos reciben gafas Solo las recibe quien las necesita
Ayuda con los deberes Los mismos minutos para cada hijo El pequeño quizá necesite más ayuda
Recoger después de jugar Todos recogen lo mismo Quizá recoge más quien más ha desordenado

Pregunta a tu hijo: "Aquí todos reciben lo mismo. ¿Es justo? ¿Por qué sí o por qué no?" Escucha las razones más que la conclusión.

Preguntas para pensar juntos

Estas preguntas funcionan bien en la cena o en un paseo:

  • "Si solo dos de nosotros hicimos todo el trabajo en el huerto, ¿deberíamos repartir las fresas entre todos por igual?"
  • "¿Es justo que los bebés no tengan que recoger?"
  • "Si queda un trozo de tarta y lo quieren tres personas, ¿cuál es la forma más justa de decidir?"
  • "¿Turnarse es una forma justa de compartir algo que no se puede cortar, como un columpio o un juego?"

Puede que en la familia no todos estéis de acuerdo, y no pasa nada. Escuchar las razones de los demás enseña a los niños que la justicia se puede mirar de más de una manera.

Ideas según la edad

  • 4–5 años: repartid la merienda uno a uno y comprobad que los montones coinciden. Usad "tú cortas, yo elijo" con ayuda de un adulto.
  • 6–7 años: repartid cantidades en las que sobra algo y decidid qué hacer con ello. Empezad a hablar de cuándo igual no es justo.
  • Desde los 8 años: hablad de preguntas más difíciles sobre la justicia y relacionad el reparto con la división y las fracciones sencillas.

En resumen

  • Igual significa que todos reciben lo mismo; justo significa que cada uno recibe lo que le corresponde.
  • Practicad el reparto en partes iguales repartiendo uno a uno, comprobando, comparando trozos y decidiendo qué hacer con lo que sobra.
  • "Tú cortas, yo elijo" convierte las peleas en mediciones cuidadosas.
  • Hablad de situaciones en las que igual y justo son distintos, y escucha las razones de tu hijo.

Lee también: Enseñar fracciones a los niños: empezar repartiendo una tarta