Pon un juguete entre tu hijo y tú y pregúntale: "¿Qué veo yo desde aquí?". Muchos niños pequeños describirán lo que ven ellos. No es egoísmo; es una etapa normal. Entender que los demás ven las cosas de otra manera, con los ojos y con la mente, es una habilidad que los niños construyen poco a poco.
Ser capaz de mirar algo desde más de un lado ayuda a resolver acertijos, a llevarse bien con los amigos y a pensar de forma más justa. Este artículo propone juegos para dos tipos de "ver": el físico (lo que ves desde donde estás) y el social (cómo se ve una situación desde el lugar de otra persona).
Dos formas de "ver"
- Ver con los ojos: de frente, una casa muestra su puerta; por detrás, su jardín. Cada posición da una vista distinta de la misma cosa.
- Ver con la mente: en la misma pelea por un juguete, un niño ve "yo lo tenía primero" y el otro ve "me toca a mí". Los dos miran el mismo momento.
Las dos están unidas. Practicar la primera, con objetos reales, da a los niños palabras e imágenes que pueden usar para la segunda.
El juego del cubo de colores
Necesitas una caja o un bloque con un color distinto en cada cara. Puedes pegar papel de colores en una caja de pañuelos o en un cubo grande de cartón.
- Pon el cubo en una mesa entre los dos. Sentaos en lados opuestos.
- Pregunta: "¿Qué color ves tú? ¿Qué color veo yo?".
- Cambiad de sitio y comprobadlo. "¿Acertaste?".
- Añade un tercer observador: un osito al final de la mesa. "¿Qué ve el osito?".
- Complícalo: pon dos objetos uno al lado del otro y pregunta cuál está a la izquierda del osito.
A muchos niños de 4 o 5 años les cuesta describir la vista de otra persona; hacia los 6 o 7, muchos lo consiguen bien. Las edades son solo orientativas. Deja que tu hijo dé la vuelta y lo compruebe en lugar de darle la respuesta.
Contar una historia con los ojos de cada personaje
Los mismos hechos pueden vivirse de forma muy distinta por cada persona. Después de leer un cuento, o de algo que pase en casa, probad a contarlo desde distintos puntos de vista.
Un ejemplo sencillo: la pelota cayó en el jardín de la vecina.
- El niño: "Estaba triste porque mi pelota había desaparecido".
- La vecina: "Me sorprendió encontrar una pelota entre mis flores".
- El perro: "¡Pensé que era un juguete nuevo solo para mí!".
Haz preguntas como "¿Cómo crees que se sintió la vecina?", "¿Qué creía el perro que estaba pasando?" y "¿Hay alguien más en la historia?". A los niños les suele encantar poner voces divertidas a cada personaje, y eso hace que el punto de vista se sienta real.
Los desacuerdos de cada día
Los desacuerdos son momentos perfectos para practicar, una vez que todos están tranquilos.
| En lugar de… | Prueba con… |
|---|---|
| "Dejad de discutir". | "¿Me contáis cada uno lo que ha pasado, desde vuestro lado?" |
| "Estás equivocado". | "¿Cómo se ve esto desde su lado?" |
| "Compartidlo y ya". | "¿Qué haría que fuera justo para los dos?" |
| "Pide perdón". | "¿Cómo crees que se siente él ahora?" |
No se trata de decidir enseguida quién tiene razón. Se trata de ayudar a cada niño a darse cuenta de que el punto de vista del otro existe, y muchas veces eso basta para encontrar juntos una solución.
Juegos para ponerse en el lugar del otro
- Detective de fotos: haz fotos de un juguete desde delante, detrás, arriba y un lado. Mézclalas y pide a tu hijo que se coloque donde se hizo cada foto.
- Adivina lo que veo: sentaos espalda con espalda, cada uno con un dibujo. Por turnos, describid detalles para que el otro adivine.
- Cambiad de papel en los juegos de imitación: si tu hijo suele ser el tendero, que sea el cliente, y hablad de qué cambia.
- Dibuja la habitación: dibujad el salón visto desde arriba y luego desde la puerta. "¿Dónde está el sofá en cada dibujo?".
En Dologi, los puzles "Visto desde cada lado" del tema Espacio piden imaginar cómo se ve un conjunto de bloques desde un lado concreto: el mismo tipo de pensamiento que el juego del cubo, practicado en pasos cortos.
En resumen
- Ver desde varios lados es entender que lo que vemos depende de dónde estamos, con los ojos y con la mente.
- Empieza por los puntos de vista físicos: un cubo de colores, juguetes en la mesa, fotos desde distintos lados.
- Contad historias y sucesos cotidianos desde el punto de vista de cada persona.
- En los desacuerdos, pide a cada niño que cuente su lado y ayúdale a imaginar cómo se siente el otro.
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