"¡El hielo al sol se derritió primero, así que el sol derrite el hielo más rápido!" Quizá. Pero ¿y si el cubito del sol también era más pequeño, o estaba sobre una bandeja de metal mientras el otro estaba sobre un plato grueso? Entonces el resultado no nos dice nada de verdad, porque había más de una cosa distinta.
Esa es la idea de una prueba justa: mantener todo igual salvo lo único que queremos averiguar. A partir de los 7 años, más o menos, los niños empiezan a entender la idea, y hacia los 10 u 11 muchos ya pueden planear una prueba justa por su cuenta, aunque cada niño es distinto. Este artículo te muestra cómo practicarlo en casa con cosas que ya tienes.
Qué hace que una prueba sea justa
En cualquier experimento hay tres tipos de cosas:
| Tipo | Qué significa | Ejemplo con los cubitos de hielo |
|---|---|---|
| Lo que cambias | Solo una cosa, a propósito | Dónde se pone el plato: sol o sombra |
| Lo que mides | Lo que observas o cuentas | Cuánto tarda en desaparecer el hielo |
| Lo que mantienes igual | Todo lo demás | Tamaño de los cubitos, tipo de plato, hora de inicio |
Una frase sencilla ayuda a los niños a recordarlo: "Cambia una cosa, deja el resto igual y luego mide."
Si cambian dos cosas a la vez, no puedes saber cuál produjo la diferencia. Esa es la clave, y los niños la entienden rápido cuando ven cómo sale mal.
Prueba 1: ¿dónde se derrite antes el hielo?
- Saca dos cubitos de hielo de la misma cubitera, para que tengan el mismo tamaño.
- Usa dos platos iguales.
- Pon un plato al sol y otro a la sombra, en el mismo momento.
- Mira cada cinco o diez minutos con un reloj o un temporizador de cocina.
- Anota cuándo desaparece por completo cada cubito.
Antes de empezar, pregunta a tu hijo: "¿Qué estamos cambiando? ¿Qué dejamos igual?" Deja que lo compruebe: mismos cubitos, mismos platos, misma hora de inicio. Solo el lugar es distinto.
Prueba 2: ¿un cochecito rueda más lejos desde una rampa alta o una baja?
Necesitas una tabla, una bandeja o un cartón rígido como rampa, unos cuantos libros del mismo grosor, un cochecito de juguete y una cinta métrica (o cuenta baldosas o pasos).
- Haz una rampa baja apoyando la tabla en un libro.
- Marca una línea de salida arriba con cinta adhesiva, para que el coche siempre empiece en el mismo sitio.
- Suéltalo sin empujar. Empujar cambia la velocidad, y eso es una segunda cosa que cambia.
- Mide hasta dónde rueda el coche desde el final de la rampa.
- Añade un segundo libro, luego un tercero, y repite.
Usa siempre el mismo coche, el mismo suelo y la misma línea de salida. Lo único que cambia es el número de libros.
Mide, repite y anótalo
Los resultados pueden variar un poco cada vez, incluso en una prueba justa. Un coche puede tropezar con una grieta del suelo o rodar un poco torcido. Por eso:
- Prueba cada versión tres veces. Si un resultado es muy distinto, hablad de por qué.
- Usa una tabla sencilla. Los más pequeños pueden usar rayitas o dibujar un punto por cada baldosa.
| Libros bajo la rampa | Intento 1 | Intento 2 | Intento 3 |
|---|---|---|---|
| 1 | |||
| 2 | |||
| 3 |
- Pon el resultado en palabras: "Cuando la rampa estaba más alta, el coche rodó…"
- Pregunta qué viene después: "¿Qué más podríamos cambiar? ¿El coche? ¿El suelo?" Luego planead una nueva prueba justa, cambiando solo esa cosa.
El juego de "encuentra la parte injusta"
Cuando tu hijo ya conozca la idea, monta una prueba mal a propósito y deja que encuentre el problema. A los niños suele encantarles pillar a un adulto en un error.
- Cubitos de hielo: pon un cubito grande al sol y uno pequeño a la sombra.
- Rampa: suelta un coche con suavidad y dale un empujoncito al otro.
- Suelo: haz rodar el coche sobre la alfombra en una rampa y sobre baldosas en la otra.
- Plantas: riega dos plantas de forma distinta, pero ponlas además junto a ventanas diferentes.
- Aviones de papel: compara dos diseños de avión, pero dóblalos con papel distinto y haz que los lancen personas distintas.
Pide a tu hijo que diga "No es justo porque…" y que luego arregle el montaje. Después cambiad los papeles: tu hijo diseña una prueba injusta y tú tienes que encontrar el problema. Diseñar un error astuto también es un buen entrenamiento, porque tiene que pensar en cada parte de la prueba.
En Dologi, los acertijos de "Encuentra las diferencias" del tema Atención muestran dos imágenes casi iguales y los niños tocan cada lugar donde se diferencian: la misma comparación cuidadosa que hace tu hijo al comprobar que dos montajes son realmente iguales.
En resumen
- Una prueba justa cambia una sola cosa y mantiene todo lo demás igual.
- Antes de empezar, nombrad lo que cambiáis, lo que medís y lo que se queda igual.
- Repetid cada versión varias veces y anotad los resultados en una tabla sencilla.
- Jugad a "encuentra la parte injusta" cometiendo errores a propósito y luego cambiad los papeles.
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