Una bandeja, un paño de cocina y un puñado de cosas de casa. Tu hijo mira la bandeja, tú la tapas, una cosa desaparece sin hacer ruido y el paño se retira otra vez. "¿Qué falta?"
Es uno de los juegos de memoria más sencillos que existen. Dura cinco minutos, no necesita preparación y se puede hacer lo bastante fácil para un niño de cuatro años o lo bastante difícil para un adulto. Este artículo explica cómo se juega, cuántos objetos usar y qué trucos de memoria merece la pena enseñar por el camino.
Cómo se juega
- Pon cuatro o cinco objetos en una bandeja. Elige cosas bien distintas entre sí: una cuchara, un coche de juguete, una llave, una manzana, un calcetín.
- Nombradlos juntos, señalando cada uno.
- Tu hijo mira durante unos diez segundos.
- Tapa la bandeja con el paño. Quita un objeto y escóndelo detrás de la espalda.
- Destapa la bandeja. "¿Qué falta?"
- Cambiad de papel. Tu hijo esconde algo y tú adivinas.
¿No hay bandeja? Un mantel individual, una bandeja de horno o una hoja de papel marcan el espacio igual de bien.
¿Cuántos objetos?
| Edad aproximada | Objetos en la bandeja | Qué cambiar |
|---|---|---|
| 4–5 | De 3 a 5 | Quitar uno; usar objetos muy distintos |
| 6–7 | De 6 a 8 | Quitar uno y, más adelante, dos |
| 8–9 | De 9 a 12 | Quitar dos; cambiar dos de sitio; incluir objetos parecidos |
| A partir de 10 | De 12 a 15 | Sustituir un objeto por otro parecido; decir todo de memoria |
Las edades son solo orientativas. Una regla sencilla mantiene el juego en su punto: tras tres aciertos seguidos, añade un objeto. Tras dos fallos, quita uno. El juego tiene que parecer posible.
Trucos de memoria que merece la pena enseñar
El juego es más que una prueba. Es una ocasión para mostrarle a tu hijo que recordar es algo que se puede hacer a propósito.
- Decir los nombres en voz alta. Nombrar cada objeto ayuda a retenerlo.
- Hacer grupos. "Dos juguetes, dos cosas de la cocina y una fruta" es más fácil que cinco cosas sueltas.
- Contar una historia disparatada. "El coche pasa por encima de la cuchara para ir a buscar la manzana."
- Recordar los sitios. "La llave está en la esquina, al lado de la pelota."
- Contar. "Había seis. Ahora hay cinco."
Después de una ronda, pregunta: "¿Cómo te has acordado?" Oír a tu hijo describir su propio truco es el momento más valioso del juego. Cuéntale también el tuyo.
Variantes
- ¿Qué se ha movido? Nada sale de la bandeja, pero dos cosas cambian de sitio.
- ¿Qué hay nuevo? Añade un objeto en lugar de quitarlo.
- ¿Qué ha cambiado? Pon una taza boca abajo o cambia un lápiz rojo por uno azul.
- Dibujarlo. Tapa la bandeja y deja que tu hijo dibuje o enumere todo lo que había.
- En cualquier sitio. En una cafetería o una sala de espera bastan cinco cosas del bolso sobre la mesa.
Que siga siendo agradable
- Que sea corto. De tres a cinco rondas, y a parar mientras todavía es divertido.
- Sin "¡mal!" Si la respuesta no es correcta, vuelve a poner el objeto escondido, mirad la bandeja juntos y jugad otra ronda.
- Tómate en serio tu turno. Cuando adivines tú, a veces fallarás de verdad. A los niños les encanta, y les enseña que olvidar es normal.
- No es un examen. Si tu hijo no tiene ganas, dejadlo para otro día.
En Dologi, los acertijos "¿Qué desapareció?" del tema Memoria funcionan igual: se muestran unos cuantos objetos, se tapan y la escena vuelve con uno de menos. Los niños eligen el objeto que estaba antes.
En resumen
- Mirar, tapar, quitar uno, destapar: todo el juego cabe en una bandeja.
- Empezad con tres a cinco objetos muy distintos y añadid más a medida que tu hijo acierta.
- Enseña trucos de memoria: nombrar, agrupar, una historia disparatada, los sitios, contar.
- Cambiad de papel, que sea corto y tomaos los fallos como parte de la diversión.
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