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Pensamiento flexible: cuando las reglas cambian a mitad del juego

Un poste indicador que señala dos direcciones en el centro, un círculo rojo y un círculo azul a la izquierda, y un círculo rojo y un cuadrado rojo a la derecha.

Estáis ordenando calcetines por colores y, a mitad, dices: "Ahora vamos a ordenarlos por tamaño". Algunos niños cambian encantados. Otros se atascan, siguen ordenando por colores o se enfadan porque el juego ha cambiado. Pasa lo mismo cuando el plan de ir al parque se convierte en ir a la tienda, o cuando un amigo cambia las reglas de un juego.

Ser capaz de cambiar entre ideas, reglas o planes se llama pensamiento flexible. Es una de las habilidades de pensamiento clave que ayudan a aprender, a resolver problemas y a llevar bien las sorpresas del día a día. Este artículo lo explica de forma sencilla y comparte juegos y frases para practicar el cambio.

¿Qué es el pensamiento flexible?

Pensar con flexibilidad significa poder:

  • Cambiar de regla: ordenar por color y luego por forma.
  • Ver algo de una forma nueva: una caja puede ser un coche, una casa o un tambor.
  • Cambiar de plan: "Está lloviendo, así que jugamos dentro".
  • Probar otra estrategia cuando la primera no funciona.

Forma parte de lo que los psicólogos llaman funciones ejecutivas, el conjunto de habilidades mentales que usamos para dirigir nuestro pensamiento. Como las demás, se desarrolla durante muchos años y varía mucho de un niño a otro. Hay días más difíciles que otros, sobre todo cuando el niño está cansado o tiene hambre.

El juego de clasificar cambiando la regla

Necesitas tarjetas u objetos que se diferencien en dos cosas, por ejemplo círculos y cuadrados rojos y azules.

  1. Clasificad con una regla: "Los rojos aquí y los azules allí".
  2. Anuncia un cambio: "¡Regla nueva! Los círculos aquí y los cuadrados allí".
  3. Observa qué pasa. Muchos pequeños siguen usando la regla antigua un rato, aunque sepan decir la nueva.
  4. Cambiad de una a otra varias veces, despacio al principio.
  5. Deja que tu hijo anuncie el cambio y equivócate a propósito de vez en cuando para que te pille.

A muchos niños les resulta difícil hacia los 3 o 4 años y mucho más fácil hacia los 5 o 6, aunque cada niño es distinto. Lo importante no es la rapidez, sino darse cuenta de que el mismo objeto puede ir a otro grupo cuando cambia la regla.

Los cambios de cada día

La vida está llena de pequeños cambios. Algunas frases ayudan:

Situación En lugar de… Prueba con…
Cambia el plan "Deja de quejarte". "Qué pena, ¿verdad? ¿Qué podríamos hacer en su lugar?"
Cambian las reglas de un juego "Juega y ya". "Probemos la regla nueva una ronda y luego decidimos".
Una estrategia no funciona "Esfuérzate más". "¿Hay otra forma de intentarlo?"
Un amigo quiere otra cosa "Haz lo que ella quiere". "¿Encuentras una forma que os sirva a los dos?"

Avisar también ayuda: "En cinco minutos toca el baño". Los cambios son más fáciles cuando se esperan.

Juegos para practicar el cambio

  • El día al revés: en un juego de "haz lo que yo digo", las acciones van al revés: "Tócate la cabeza" significa tocarse los pies.
  • Reglas locas: añade un giro a un juego conocido. En un juego de cartas, solo se grita cuando las cartas son distintas.
  • ¿Para qué más podría servir? Elegid un objeto, como una cuchara, un pañuelo o una caja, y buscad usos nuevos por turnos.
  • Cambio de categoría: decid cosas rojas, luego cambiad a cosas redondas, luego a cosas que se comen.
  • Cambia el final: contad un cuento conocido y parad a mitad: "¿Y si el lobo fuera simpático?".

Que estos juegos sean cortos y divertidos. Reírse de los errores forma parte del juego.

Elogia el cambio

Los niños aprenden de lo que notamos. Cuando tu hijo se adapte, díselo:

  • "Cambiaste el plan cuando se cayó la torre. Eso es ser flexible".
  • "Al principio te enfadó la lluvia, y luego encontraste un juego nuevo".
  • "Probaste de otra manera y ha funcionado".

Si a tu hijo le cuestan los cambios, reconoce el sentimiento antes de seguir: "Tenías muchas ganas de ir al parque. Cuesta cuando cambian los planes". Sentirse comprendido suele facilitar el cambio. Si los cambios le resultan muy difíciles y eso afecta a la vida diaria, conviene hablarlo con su maestro o con el pediatra.

En Dologi, los puzles "Adivina la regla" piden descubrir qué regla sigue un conjunto de cosas, y la regla cambia de un puzle a otro: una forma suave de practicar soltar la regla anterior.

En resumen

  • El pensamiento flexible es la capacidad de cambiar de regla, idea, plan o estrategia.
  • Jugad a clasificar cambiando la regla, pasando de una regla a otra varias veces.
  • Usa frases tranquilas y avisos cuando cambien los planes, y buscad juntos "¿qué podríamos hacer en su lugar?".
  • Jugad con reglas al revés o reglas locas, y elogia a tu hijo cada vez que se adapte.

Lee también: ¿Qué son las funciones ejecutivas? Tres habilidades que ayudan a los niños a aprender por sí mismos