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Preguntas abiertas para niños: 30 preguntas que les ayudan a pensar más a fondo

Un libro, una lámpara encendida y una mascota simpática.

"¿Qué tal el cole?" "Bien." "¿Qué habéis hecho?" "Nada." Muchas familias se saben esta conversación de memoria. A menudo el problema no es el niño, sino la pregunta: se puede responder con una palabra. Las preguntas abiertas invitan a los niños a explicar, imaginar y dar razones, y convierten los momentos de cada día en pequeñas ocasiones para pensar.

Qué hace abierta una pregunta

Una pregunta cerrada tiene una respuesta corta o una sola respuesta correcta: "¿Te lo has pasado bien?" "¿De qué color es?" Una pregunta abierta tiene muchas respuestas posibles y pide al niño que piense: "¿Qué fue lo más divertido, y por qué?"

Las preguntas cerradas también sirven. Pero unas cuantas preguntas abiertas al día dan a los niños práctica para explicar, imaginar y ver las cosas desde otro lado.

30 preguntas para el día a día

Son puntos de partida. Cambia las palabras para que encajen con tu hijo o tu hija y con el momento.

En la mesa

  1. ¿Qué fue lo mejor de tu día, y por qué?
  2. ¿Qué te costó hoy?
  3. ¿A quién ayudaste hoy, o quién te ayudó a ti?
  4. ¿Sobre qué te hiciste preguntas hoy?
  5. Si pudieras añadir una cosa a esta comida, ¿qué sería?
  6. Si mañana cocinaras tú, ¿qué harías, y cómo?

De camino a algún sitio

  1. ¿Para qué crees que se usa ese edificio? ¿Cómo lo sabes?
  2. Si pudieras cambiar una cosa de este parque, ¿cuál sería?
  3. ¿Adónde crees que van todos estos coches?
  4. ¿Qué sonidos oyes, y qué los produce?
  5. ¿Cómo crees que era esta calle hace mucho tiempo?
  6. ¿De qué otra manera podríamos volver a casa?

A la hora de dormir

  1. ¿Qué te hizo reír hoy?
  2. Si pudieras tener la habilidad de un animal durante un día, ¿cuál elegirías?
  3. ¿Qué te gustaría probar mañana?
  4. ¿De qué estás orgulloso u orgullosa esta semana?
  5. ¿Qué crees que hacen tus juguetes por la noche?
  6. Si pudieras hacerle una pregunta a cualquier persona, ¿a quién, y qué le preguntarías?

Mientras juega y construye

  1. ¿Qué estás construyendo? ¿Qué pasa después?
  2. Si no tenemos pegamento, ¿qué podríamos usar en su lugar?
  3. ¿Cómo podrías hacerlo más alto, más fuerte o más rápido?
  4. ¿Qué pasaría si cambiáramos una regla de este juego?
  5. ¿De qué otra forma podríamos ordenar estas cosas?
  6. ¿Qué fue difícil, y cómo lo resolviste?

Con libros y cuentos

  1. ¿Por qué crees que el personaje hizo eso?
  2. ¿Qué habrías hecho tú?
  3. ¿Cómo crees que acabará el cuento?
  4. ¿Cómo cambiaría la historia si pasara en nuestro barrio?
  5. ¿Con qué personaje te gustaría ser amigo o amiga, y por qué?
  6. Si pudieras hacerle una pregunta a quien escribió el libro, ¿cuál sería?

Seguir preguntando cuando la respuesta es corta

La primera respuesta suele ser corta. Una pregunta suave la abre:

  • "Cuéntame más."
  • "¿Por qué lo dices?"
  • "¿Cómo lo supiste?"
  • "¿Qué más?"
  • "¿Y qué pasaría después?"

Cuando la respuesta es "no sé"

  • Espera un poco. Cuenta hasta cinco en silencio. Pensar lleva tiempo.
  • Ofrece dos opciones. "¿Fue más divertido por la mañana o por la tarde?"
  • Responde tú primero. "Lo mejor de mi día fue encontrar aparcamiento justo delante de la puerta."
  • Haz una pregunta más pequeña. "¿Al lado de quién te sentaste en la comida?"
  • Prueba más tarde. Muchos niños hablan más en el coche, en el baño o justo antes de dormir que nada más salir del colegio.

Lo que suele estorbar

  • Demasiadas preguntas seguidas. Una o dos buenas preguntas parecen una conversación. Diez parecen un examen.
  • Corregir cada respuesta. Las preguntas abiertas no tienen una única respuesta correcta, así que escucha antes de dar tu opinión.
  • Preguntar solo por las notas. Las preguntas sobre ideas, sentimientos e imaginación hacen pensar más que "¿Te ha salido bien?".

En resumen

  • Las preguntas abiertas tienen muchas respuestas posibles e invitan a explicar e imaginar.
  • Bastan unas pocas preguntas abiertas en las comidas, las salidas, la hora de dormir y el juego.
  • Las respuestas cortas se abren con "Cuéntame más" o "¿Por qué lo dices?".
  • Cuando la respuesta es "no sé", da tiempo, ofrece opciones y pon tu propio ejemplo.

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